lunes, 28 de octubre de 2013

Huerto Ecológico

Un huerto solo tiene sentido si lo diseñamos de forma ecológica. Debemos de entender nuestro huerto como un espacio de sostenibilidad, donde obtengamos productos sanos y sabrosos, por lo que no tiene ningún sentido la utilización de plaguicidas o fungicidas de síntesis química.
Partiendo de la base de que queremos practicar una agricultura lo más ecológica posible, lo primero que tenemos que entender es que en nuestros cultivos aparecerán todo tipo de insectos y otros organismos, que conformarán el "microecosistema" en el que se irá convirtiendo nuestro huerto.

Esto es algo bueno, no debemos pretender tener un espacio aséptico, de hecho cuanto más variada sea la biodiversidad asociada a nuestro huerto, más estable y resistente a plagas será. Además el estudio y observación de toda esta "vida" y las relaciones que se establecen entre los distintos seres vivos es una de las cuestiones más enriquecedoras para el agricultor de ciudad.

El principal método de control y lucha contra las plagas y enfermedades que debe de llevar a cabo el agricultor ecológico, debe de ser "hacer las cosas bien". Es decir, realizar todas aquellas prácticas que van a hacer de nuestro pequeño huerto un espacio fértil, resistente, estable, biodiverso, etc. Algunas de estas prácticas son: las rotaciones, las asociaciones, el uso de materia orgánica como único abono de nuestros cultivos, realizar un riego adecuado, etc.

Ahora bien, aunque pongamos en práctica todas estas prácticas, algunos de los seres vivos que se instalan en nuestro huerto pueden ser perjudiciales e incluso convertirse en una plaga u ocasionar enfermedades en nuestras plantas. En estos casos, debemos identificar las causas y actuar mediante procedimientos ecológicos.

Podemos diferenciar 2 tipos de problemas en nuestros cultivos:

·         - Enfermedades, producidas por hongos, bacterias y virus.
·         - Daños por plagas, de animales, sobre todo insectos y arácnidos.


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